18 feb 2014

Camino de Santiago


Hoy os traigo unas fantásticas guías orientativas que pueden resultar muy útiles si deseáis iniciaros en el Camino de Santiago y andáis buscando información al respecto.







No podía terminar este post sin hacer mención a la primera guía de la que se tiene conocimiento sobre el Camino de Santiago: El códice Calixtino, un manuscrito de mediados del siglo XII conservado en la Catedral de Santiago de Compostela. Se compone de cinco libros, el quinto de los cuales a lo largo de diez capítulos constituye una especie de guía para los peregrinos que seguían el Camino de Santiago en su viaje a Santiago de Compostela, con consejos, descripciones de la ruta y de las obras de arte así como de las costumbres locales de las gentes que vivían a lo largo del camino.


Y esto es todo por hoy, que lo disfrutéis!




7 feb 2014

Koh Tao, el exotismo no está reñido con la crisis

Panorámica de Koh Tao

¿Cuantos hemos soñado alguna vez con un destino lejano, exótico, paradisíaco y... asequible a nuestra economía?
Josu Ozkaritz, documentalista y viajero (ya os he hablado de el anteriormente) nos descubre de primera mano en este vídeo realizado por el mismo: Koh Tao, ese idílico lugar que parece reunir en si mismo todos los items mas deseados.
Que lo disfrutéis.


Un poco de historia:

Koh Tao está situada en el Golfo de Tailandia, en el Mar de la China Meridional. Se encuentra aproximadamente a 70 kilómetros de la línea de costa entre las ciudades de Chumphon y Surat Thani, y 45 kilómetros al norte de Ko Pha Ngan. La isla tiene una superficie de 21 km²

Koh Tao significa en tailandés literalmente isla tortuga. Fue nombrada por sus primeros pobladores al ver que la forma de la isla se asemeja a la de una tortuga. A su vez, la isla es un importante área de reproducción de tortugas verdes y tortugas carey. El desarrollo del turismo ha afectado negativamente a la población de tortugas, sin embargo a partir del año 2004 un programa de cría organizado por la Marina Real Tailandesa y KT-DOC, una coalición de centro de buceo de la isla, ha reintroducido cientos de tortugas en el ecosistema de la isla.

A quien no le apetecería relajarse un poco en estas costas?

Habitada apenas por pescadores, a partir de 1933 fue utilizada como cárcel de prisioneros políticos, hasta que el primer ministro Khuang Abhaiwongse concedió el perdón a los detenidos y los liberó. Ese mismo año, dos hermanos llegaron a Koh Tao desde Ko Pha Ngan, quienes se establecieron en la zona hoy conocida como Sairee y cultivaron sus tierras. La población creció lentamente, hasta que en la década de los '80 se convirtió en un destino popular para viajeros, ya que fue incluida en recorridos turísticos para mochileros. El ambiente ideal para la práctica del submarinismo terminó por convertirla en uno de los mayores lugares de buceo de Tailandia, mientras la infraestructura acompañaba su crecimiento.

Paradisíacas playas y biodiversidad a buen precio, que más se puede pedir?

La economía de la isla está casi exclusivamente centrada en la industria turística, especialmente en el buceo. Entre la década de los '90 y los primeros años del 2000, Koh Tao pasó de ser una isla de pescadores al segundo lugar en el mundo en cuanto a la cantidad de certificaciones de buceo expendidas, sólo por debajo de Cairns, en Australia.

La única manera de llegar hasta Koh Tao es por vía marítima (al menos yo no he descubierto otra) ya sea desde las ciudades continentales de Chumphon o Surat Thani, o desde las islas vecinas Ko Pha Ngan y Ko Samui. Los aeropuertos más cercanos son los de Chumphon, Surat Thani y Ko Samui. Dentro de la isla es posible movilizarse en botes de cola larga (que conectan con los islotes cercanos o entre las playas), songthaew y taxis tipo camioneta, y motocicletas.

El buceo es uno de los reclamos turísticos más importantes de Ko Tao

Información suplementaria:
http://www.minube.com

Una reflexión:

Aquellos que amamos el mundo, no desde el punto de vista turístico, si no desde el corazón, a veces sentimos un cierto pesar cuando un lugar se convierte en destino turístico y se masifica perdiendo todo aquello que le confería una identidad propia y lo convertía en único. Como buena valenciana que soy, no puedo dejar de lamentar las aberraciones urbanísticas que han sufrido y sufren todavía nuestras maravillosas playas en aras del "progreso" y los intereses comerciales.

Una imagen para el recuerdo:

Esta es una fotografía muy entrañable para mi. Son mis padres en la playa de Miramar (valencia) en la década de los 60. En ella se puede observar que no existía mas que una sola construcción en toda la playa, un chalecito que construyó mi abuela frente al mar y que se puede ver al fondo de la imagen. Justo al lado, a la derecha, se observa también una típica barraca valenciana de madera. Miramar en los 60 era una playa virgen, plagada de dunas, cañaverales, huerta y arroyuelos. Nada que ver con lo que es a día de hoy.

Mis padres en Miramar, en la década de los 60, un autentico paraíso. Mi padre siempre llevó esta fotografía en su cartera durante toda su vida.

Miramar en la actualidad

Vista de Benidorm tomada en 2009

Grandes rutas: Camino de Santiago. 100 consejos peregrinos



Es absolutamente imposible dar a un futuro peregrino toda la información que va a necesitar en el Camino. Algunos veteranos que ya lo han realizado, confeccionaron esta lista con un centenar de consejos de esos que casi nunca se mencionan en las guías y que muy bien podrían resumirse en uno solo: ten sentido común.



Antes de ir:


Si has decidido ir este año al Camino de Santiago, intenta al menos que no sea en agosto.


Las mejores épocas son primavera y otoño. En verano está masificado y el sol aprieta. En invierno está solitario y hace frío.

No se te ocurra ir pensando que está chupao. Si habitualmente no caminas largas distancias es muy posible que tengas que retirarte a los pocos días.

Hazte un chequeo médico y en especial visita al podólogo para saber si te conviene llevar plantillas u otro elemento ortopédico.

Ponte en contacto con la asociación de amigos del camino más cercana. Ellos te dirán donde puedes obtener el carnet de peregrino y otra información valiosa. Puedes consultar el listado de asociaciones

Lee todo lo que puedas sobre el Camino historia, leyendas, anécdotas, vivencias, arte…

Comportamiento:

Actúa pensando que no eres el primero ni el único peregrino.

 Un aforismo del Camino resume perfectamente cómo debes comportarte: «El turista exige, el peregrino agradece».

Cierra las verjas y vallas que encuentres en el camino. No entres en sembrados y no molestes a los animales.

Respeta la propiedad y la intimidad de las personas. No siempre tienen ganas de hablar ni de compartir su tiempo y experiencias.

No lo tomes como un entrenamiento o una competición. Disfruta de él y de todo lo que representa. No es obligatorio ser creyente para empaparse de su esencia.

Respeta los oficios religiosos. No los interrumpas y muéstrate respetuoso en las iglesias: entra con ropa adecuada, pide permiso para hacer fotografías y manténte en silencio.

Transporta la basura hasta los pueblos y échala en los contenedores. La AACS de Madrid retiró el año pasado 1.000 kg de basura en un pequeño tramo.

  Si te ves obligado a aliviarte entre albergues, sepárate una veintena de metros del camino, tapa las heces con una piedra o tierra y guarda el papel sucio en una bolsa de plástico para deshacerte de él en el siguiente pueblo.

  Si eres fumador (de tabaco o de cualquier otra cosa) no lo hagas en lugares cerrados y pide permiso antes de hacerlo.

  Viajarás solo o sola si tú quieres. Si deseas caminar en silencio pero te asusta quedarte solo, camina a cierta distancia de algún grupo siempre a la vista.

La solidaridad y no el euro es la moneda de cambio más apreciada entre los peregrinos.

  No utilices los libros del peregrino de los alberguespara escribir chorradas o hacer dibujos soeces. Si no tienes nada interesante que decir no lo digas.




  Respeta y disfruta del silencio.

  Informa en los albergues de cualquier anomalía que detectes: vehículos en calzadas peatonales; señales rotas, etcétera.

Utiliza modelos de móvil con pilas. Es terrible ver los enchufes de los albergues ocupados por los cargadores. En algunos albergues ya lo tienen prohibido.

  Reflexiona sobre la utilidad real de llevar el móvil conectado. Desconecta de la vida de siempre y disfruta plenamente del Camino. Puedes acordar con la familia la hora en que te pueden llamar.

  Apaga siempre el teléfono móvil al acostarte.



Dormir

  Los albergues son en muchos casos instalaciones muy austeras. Si quieres lujos tendrás que pagarlos.

  La mayoría de los albergues del Camino no reciben subvenciones y necesitan tu donativo par mantenerse.

  Antes de exigirles piensa que los hospitaleros son voluntarios.

  No olvides llevar tapones para los oídos y un antifaz.

  Si roncas o «respiras» fuerte, espera a que el resto esté dormido para echarte.

  Deja preparada la mochila del día siguiente antes de acostarte. Así no molestarás más de lo necesario al resto de peregrinos por la mañana. Y por favor, no utilices bolsas de plástico de esas que hacen un ruido irritante al ser arrugadas.

  En los albergues públicos está prohibido quedarse más de una noche salvo causa de fuerza mayor. Si te gusta un sitio seguro que puedes alojarte en algún lugar económico.

  Si no encuentras sitio en un albergue y no puedes o no quieres alojarte en un hostal o pensión pregunta a los paisanos.

  Una forma de dormir económica e íntima es una tienda de campaña. Los hospitaleros pueden indicarte donde montarla y los paisanos te pueden dejar hacerlo en su terreno.

  Los caminantes tienen preferencia en los albergues frente a los ciclistas hasta las 20 horas.

Alimentación

  El Camino puede ser entendido de muchas maneras pero nunca como una forma de adelgazar.

   Durante el día no hagas comidas copiosas. En el camino pica algunos frutos secos y alimentos ligeros. Las barritas de cereales son estupendas para tapar los agujeros del estómago. No cenes demasiado tarde y al menos dos horas antes de acostarte.

   En el Camino hay muchos lugares donde podrás comer por poco dinero.

   Si decides hacerte tú la comida, piensa que no merece la pena transportar un infiernillo ya que muchos albergues tienen cocina de uso libre.

   Si llevas un infiernillo de gas infórmate antes de si vas a encontrar cartuchos de esa marca.

   A las seis de la mañana el estómago se niega a aceptar comida. Bebe un zumo, un té o un café con leche para arrancar, y en el primer pueblo que puedas o antes si lo llevas preparado, almuerza bien,

  Compra al atardecer el pan o los alimentos que vas a necesitar en el desayuno del día siguiente. En el Camino las tiendas de comestibles no cierran ni los días de fiesta, pero por si acaso pregunta.

  Siempre que puedas compra alimentos a los paisanos que los ofrezcan directamente de sus huertas.

   Bebe agua y líquidos continuamente, aunque no tengas sed. Si la orina tiene un color más oscuro de lo normal es que te has deshidratado.

   No es necesario que añadas «polvos» al agua, a no ser en los días muy calurosos. Si necesitas recuperar sales haz la siguiente mezcla: 1 litro de agua con el zumo de un limón o una naranja, unos 50 gramos de azúcar y un gramo de sal.

   Lleva pastillas potabilizadoras por si te ves obligado a coger agua de manantiales y fuentes.




En bicicleta

  Acércate despacio a los caminantes, y no dudes en echar el pie a tierra. No utilices silbatos ni otras señales acústicas para avisarlos de tu presencia.

  De vez en cuando baja de la bicicleta y departe con los caminantes. Cada día es más necesario estrechar lazos ente ambas clases de peregrinos.

  Utiliza alforjas o una mochila bien asentada en el transportín. No lleves riñoneras ni mochilas en la espalda.

  Valora la rentabilidad de llevar pedales automáticos: con ellos se rinde más pero necesitarás llevar otras zapatillas. Además, las calas hacen mucho ruido sobre las losas de las iglesias.

  Presta una especial atención cuando vayas por carreteras locales o comarcales. Son solitarias pero pasan coches. ¡No te confíes!

  Evita pedalear durante el crepúsculo. El sol de poniente puede deslumbrar a los conductores que vienen por detrás.

  Lleva un piloto luminoso rojo en la parte trasera y viste ropa de colores vivos, o mejor aún, un chaleco de los que se exigen a los conductores.

  Si vas a empezar y a regresar desde una ciudad grande, el medio más cómodo (y no tan caro como se puede pensar) es alquilar un coche.

  Renfe permite llevar bicicletas sólo en algunos trenes (infórmate en www.renfe.es o en el teléfono 902 340 202). Si vas a viajar en autobús entérate de si te permiten llevar la bicicleta y de que modo. Algunas empresas cobran el transporte de la bicicleta como exceso de equipaje; otras sólo las admiten si van en bolsas o empaquetadas.

  La empresa Viagalicia de Santiago, transporta la bicicleta a cualquier punto de la península, Canarias y Baleares en 48 horas por 30 euros. Tel: 981 535 999; santiago@viagalicia.com.

Equipo

  El equipaje que transportes dependerá mucho de la época en que recorras el Camino. Todas las guías enumeran el equipo básico.

  El equipaje entra en una mochila de 50 litros. En ningún caso debe de superar los 10 kg de peso. Piensa que puedes comprar muchas cosas en los pueblos del Camino.

  En casa haz y deshaz la mochila media docena de veces con lo que vas a llevar. Así te acostumbrarás a guardar las cosas siempre en el mismo orden y lugar.

  No lleves cosas colgando fuera de la mochila. Puedes perderlas o engancharse con las ramas en los pasajes boscosos.

  El cubremochilas impermeable es básico incluso en verano. Mejor si es de color amarillo o naranja para que te vean en los tramos de carretera.

  Aunque lleves una mochila nueva y un cubremochilas, mete la ropa en bolsas de plástico.

  La vara es uno de los símbolos del peregrino, pero posiblemente te sean más prácticos dos bastones telescópicos.

  No estrenes botas o zapatillas en el Camino. La ropa mejor que sea usada. Tampoco estrenes calcetines y no te los compres de todo a cien.

  Lleva unas sandalias con tiras sintéticas y con buena suela. Las puedes usar en la ducha, al final de la jornada e incluso caminar por tramos de buen firme.

  Un paraguas plegable te aliviará del rigor del sol y de protegerá de la lluvia mejor que ninguna chaqueta super técnica (siempre que no haga viento).

  Protégete del sol con una gorra con una visera grande y que cubra la nuca o un sombrero de paja de ala ancha (inmejorable).

  Lleva unas gafas de sol con un nivel de protección tres, como mínimo.

  Si utilizas pantalones cortos tu transpiración se evaporará mucho antes y tendrás que beber más. Además deberás protegerte con cremas solares (especialmente en las corvas: el sol te dará buena parte del día por detrás). Es preferible llevar unos pantalones largos finos. Esta sugerencia es válida para los brazos.

  Lleva un saco de dormir ligero; en verano te bastará uno con una temperatura de confort de 10 grados centígrados.

  Lleva siempre una colchoneta aislante (no inflable). Te servirá para sentarte, para echarte la siesta y para ponerla encima de camas de dudosa limpieza.

  Incluye un bañador en tu equipaje.

Salud

  No olvides llevar la tarjeta sanitaria.

  El botiquín es imprescindible pero sin exagerar. Sólo hay que llevar lo necesario para hacer frente a un pequeño problema en medio del campo. Hay farmacias en muchos pueblos y en caso más grave habrá que recurrir a los centros de salud u hospitales.

  En todas las regiones el número de emergencia es el 112.

  Si eres alérgico a algún medicamento o si necesitas medicarte periódicamente lleva un documento que lo advierta.

Seguridad

  En el camino to el mundo no es güeno. No dejes la mochila o la bicicleta sin vigilancia y lleva el grueso del dinero, la tarjeta de crédito y el DNI o pasaporte en una bolsa cinturón.

  Lleva a mano sólo el dinero que tengas previsto utilizar en el día y no lleves mucho dinero encima. Abundan los cajeros automáticos. Lleva a mano el teléfono de la tarjeta por si la pierdes o «te la pierden».

  Guarda la credencial del peregrino en una bolsa impermeable.

  Al caminar por carretera hazlo por el arcén o margen izquierdo, en fila india y coloca en la mochila la linterna encendida enfocada hacia atrás. Evita en lo posible hacerlo al atardecer. Recomendamos llevar un chaleco como los que se exige a los conductores.

Miscelánea

  Lleva un rollo de papel higiénico. En los albergues es muy solicitado por los que no lo llevan.

  Un rollo de cinta americana te sacará de muchos apuros: un desgarro en la capa de lluvia, un vendaje de emergencia, etc.

  Lleva media docena de pinzas para la ropa y un cordel de unos tres metros.

  Estira los músculos de las piernas y de la espalda al final del día. No necesitarás más de cinco minutos.

  Si vas a viajar con amigos poneos de acuerdo sobre los libros que vais a llevar; así no se agotará la lectura.

  Un walkman, un diskman o una radio son buenos compañeros en las etapas más monótonas, pero siempre con auriculares.

  Intenta que todos los aparatos electrónico que lleves (linterna, radio, teléfono, etc.) usen el mismo modelo de pilas.

  Conviene que lleves una libreta donde anotar las impresiones y sensaciones que experimentas así como datos de interés.

 Cada tres etapas largas haz una corta . Aprovéchala para lavar la ropa y descansar.

  Acostúmbrate a madrugar. En verano la jornada comienza antes de que salga el sol (el despertador a las 5h 30 min. de la mañana) para utilizar las horas más frescas para caminar. Con un poco de disciplina puedes estar en el fin de etapa a las dos de la tarde como mucho.

  Evita caminar en plena solanera. Es preferible hacer un alto que morir en el intento de llegar a la meta (hemos visto a caminantes que perseguían el agua de unos aspersores en plena Castilla en septiembre).

  No existe una regla general en los albergues para admitir a los animales de compañía, depende mucho del hospitalero. Desde luego, en temporada alta no cuentes con meterlo dentro.

  Si decides llevar a tu perro llévalo atado y con bozal. No sobra que el veterinario le haga un reconocimiento médico.

  Antes de hacer una consumición en un bar o restaurante pregunta el precio. Evitarás sorpresas desagradables. Esto es especialmente recomendable con los llamados menús de peregrinos.

  Los planos de algunas guías no están a escala y te pueden confundir. Confía más en el rutómetro.

  Si te han aparecido ampollas en la planta de los pies pon un salva slip como plantilla. Los modelos con «alas» se sujetan mejor.

  Sal del Camino para visitar un lugar interesante. Si no lo haces tarde o temprano te arrepentirás.



La credencial

  La credencial es el carnet de peregrino. Se entrega personalmente a los que van a Santiago a pie, en bicicleta o a caballo y se puede conseguir donde se comienza el Camino, en las Asociaciones de Amigos del Camino y en parroquias. Sólo se precisa el DNI.

 La credencial es gratuita aunque en algunos lugares te solicitan una reducida cantidad simbólica que nunca debe superar los 25 céntimos de euro.

  La credencial permite acceder a los albergues pero no te garantiza una cama.

  Con un sello al día en la credencial basta para justificar nuestra peregrinación.

  Si quieres obtener la Compostela y no eres creyente alega sencillamente motivos espirituales.

30 ene 2014

Grandes rutas: El camino de Santiago


La historia del Camino de Santiago se remonta a los albores del siglo IX con el descubrimiento del sepulcro de Santiago el Mayor, evangelizador de España. El hallazgo de este santo mausoleo está rodeado de una rica imaginería popular que en vez de distorsionar ha preservado y llenado de colorido la narración histórica.


El camino de Santiago ha significado en la historia europea el primer elemento vertebrador del viejo continente. El hallazgo del sepulcro del primer apóstol mártir, supuso encontrar un punto de referencia indiscutible en el que podía converger la pluralidad de concepciones de distintos pueblos ya cristianizados, pero necesitados en aquel entonces de unidad.

Conscientes de la importancia que suponía tener una reliquia como los restos de Santiago el Mayor para sus intereses militares –necesitaban guerreros y dinero en su lucha contra los moros, las monarquías españolas colaboraron activamente en el éxito del camino santo.

Los soberanos de Aragón, Navarra y Castilla se esforzaron por atraer a sus dominios a gentes ricas y poderosas de otros países, por lo que utilizaron todos los medios a su alcance para seducirlos. Intercambios de presentes, política de matrimonios y proclamación de los favores que otorgaba el Apóstol si uno iba a visitar su sepulcro. La creencia cada vez más extendida en los milagros de Santiago provocó que la gente comenzara a peregrinar hacia Santiago de Compostela para obtener su gracia.

El primer peregrino conocido fue Gotescalco, obispo de Puy, el año 950, en unión de una importante comitiva; más tarde recorrería el camino Raimundo II, marqués de Gothia, quien sería asesinado en el trayecto, y un siglo después visitaría la tumba del apóstol el arzobispo de Lyon. Y junto a estos peregrinos ilustres caminaron creyentes de todas las condiciones, cada vez en mayor número.

El camino de Santiago ha ido unido indisociablemente a la cultura, a la formación y a la información. Cuanto se decía, predicaba, contaba, cantaba, esculpía o pintaba en el camino alcanzaba siempre a más gente y a más lugares. Gracias a su influjo en el arte y la literatura, Compostela junto con Jerusalén y Roma se convirtió en meta de la sociedad cristiana, especialmente a partir del siglo XI al XIV. El camino, fenómeno peregrinatorio jacobeo, llegaría a ser un foco catalizador de toda la sociedad cristiana.


Las rutas hacia Santiago de Compostela

La mayoría de los peregrinos llega a Santiago por el llamado "Camino Francés", pero existen otras seis rutas históricas por las cuales se puede hacer el camino santo. Lavía francesa es la más transitada y la más promocionada, entra en España por Roncesvalles y Sompot, en los Pirineos y atraviesa las comunidades autónomas de Aragón, Navarra, La Rioja, Castilla y León y Galicia.


La segunda ruta conocida es la del"Camino Norte". Entra en Galicia por Ribadeo, desde la costa, y por A Fonsagrada, desde el interior, una vez recorrido la costa española del Cantábrico a partir de Irún atravesando Euskadi, Cantabria y Asturias.

Fue hasta el siglo X el más frecuentado. Los peregrinos procedentes del norte de Europa y de las Islas Británicas hacían su peregrinaje por mar siguiendo el denominado "Camino Inglés", desembarcaban en el puerto de la Coruña o en el de El Ferrol y desde allí continuaban a pie hasta la Catedral.

También entra en Galicia el Camino Portugués, que lo hace por el municipio de Tui para seguir por O Porriño, Mos, Redondela, Soutomaior, Vilaboa, Pontevedra, Barro, Portas, Caldas de Reis, Valga, Pontecesures, Padrón, Rois, Teo y Ames, hasta Santiago. Esta ruta tiene también una variante que alcanza la frontera española por Chaves y, ya en Galicia, se une al Camino del Sureste por Verín.

La quinta ruta hacia Santiago de Compostela es el "Camino del Sureste - Vía de la Plata". Surge de la prolongación hasta Galicia de la calzada romana que comunicaba las ciudades de Mérida y Astorga. Entra en Galicia por A Mezquita, y desde A Gudiña cuenta con dos ramales que atraviesa numerosos pueblos gallegos hasta alcanzar su destino.

Otra vía elegida por los peregrinos es el "Camino de Fisterra-Muxía". Durante la Edad Media algunos peregrinos, después de venerar la tumba del Apóstol, seguían viaje hasta Cabo Neiro (Finisterre), considerado el fin del mundo.

El último camino utilizado por los creyentes es la "Ruta Marítima de Mar de Arousa y Río Ulla" que conmemora la llegada en barco del Apóstol Santiago desde Palestina. Tiene dos puntos de entrada en Galicia y se funde en Padrón con el Camino Portugués.


Los peregrinos
A lo largo de las distintas rutas que llevan a Santiago de Compostela han transitado personas de toda índole y condición: peregrinos de buena fe, por condena judicial o canónica, juglares, pordioseros, vagabundos, aventureros, prófugos, bandidos...
Los penitentes religiosos realizaban el camino movidos por una necesidad personal, sentían un deseo incontenible de visitar el lugar en el que reposaban los restos del Apóstol Santiago para lograr una relación personal con él.

Otros peregrinos, hacían el camino para cumplir una promesa efectuada al Apóstol si les ayudaba a salir con bien de alguna difícil situación. Cumpliendo también una promesa emprendían el viaje gentes que habían estado muy enfermas. Y los que estaban enfermos hacían el camino en busca de curación.


Así mismo, estaba el viajero que realizaba la peregrinación como castigo, impuesto bien por la autoridad eclesiástica, o por jueces civiles. Pero no todos los que emprendían el camino lo hacían por motivos píos, algunos "peregrinos" perseguían un beneficio económico. Había penitentes por delegación o encargo de terceros, varios recorrían el trayecto por un deseo de conocer mundo, otros se veían obligados a viajar por cláusulas testamentarias, que ponían como condición para acceder a una herencia acercarse a Santiago. Y también estaban presentes los ladrones, negociantes sin escrúpulos o herejes.
Una de las razones del aumento del número de peregrinos fue la instauración de la institución del Jubileo por el Papa Calixto II, que en 1122 posibilitó que todos aquellos viajeros devotos que se pusieran en camino en Año Santo -cuando la festividad del Apóstol, 25 de julio, cayese en domingo- y cumpliesen los requisitos venturosos de la peregrinación, se verían liberados de casi todos sus pecados. Esto provocó que el número de peregrinos que realizó el camino en el siglo XII ascendiera a la impresionante cifra de 200.000.






Morella

Cuando te acercas a Morella en coche impresiona verla a lo lejos, su castillo y su muralla son lo primero que destaca sobre todo lo demás.

Desde enero de 2013 Morella forma parte de la red Los pueblos más bonitos de España.

Situada en el extremo norte de la Comunidad Valenciana en la antigua comarca del Maestrazgo (una región que se extiende al norte de Castellón  y que limita con la provincia de Teruel, y que tiene junto a su vecina comarca de Els Ports una historia ancestral y una fuerte personalidad) y a sólo 60 kilómetros de la costa, Morella aparece en los ojos del visitante envuelta del encanto que le transmiten la posición estratégica, que llena el paisaje, y las murallas centenarias coronadas por el robusto castillo a más de mil metros de altura. Sus dieciséis torres, seis portales y casi dos kilómetros de muralla configuran una silueta única, coronada por el imponente castillo. Declarada Conjunto Histórico-Artístico, con un excelente trabajo de rehabilitación municipal que ha sido reconocido por las ciudades Patrimonio de la Humanidad con el premio Patrimonio y que posee la declaración de la UNESCO en el abrigo rupestre de Morella la Vella, esta ciudad te seduce también por su tradición, monumentos, gastronomía, folklore y su entorno.

Su clima es mediterráneo de alta montaña, con veranos frescos e inviernos muy fríos con heladas frecuentes y abundantes nevadas. Durante los meses más centrales del invierno, el fuerte viento de mistral (NO), que frecuentemente sopla en esta zona, provoca que la sensación térmica descienda en numerosas ocasiones de unos -20°C.


Todas las civilizaciones -íberos, celtas, griegos, romanos, cartagineses y árabes- han dejado huellas a su paso por la capital de la comarca de Els Ports, donde se han encontrado, además, restos neolíticos, de la Edad del Bronce.

Conquistada a los árabes por el Cid, primero, y por Blasco de Alagón, de forma definitiva, fue Villa Real, con un entorno dependiente notablemente extenso.


Medieval y  fortificada, sus edificios góticos, sus casonas renacentistas e iglesias barrocas se construyeron más adelante, gracias al auge económico logrado mediante el comercio de la lana.

A pesar de tan larga vida, fue un hito medianamente reciente lo que marcó a sangre y fuego a Els Ports-Maestrat y dejó una huella en el carácter sereno y humilde de su gente. Las guerras carlistas fueron aquí particularmente cruentas y contaron con un personaje intrépido y violento: el Tigre del Maestrazgo. El temido general carlista Ramón Cabrera dejó leyendas y anécdotas de las que todavía se habla, especialmente en Morella, de la fue Conde.



La visión de Morella, enclavada en una enorme muela, se recorta contra el cielo que la rodea. Traspasadas sus murallas, la villa enamora con su enorme tranquilidad. Cada rincón es una sorpresa, siempre aireado por la brisa que llega desde el profundo abismo. A cada paso te tientan las espectaculares tiendas de productos artesanales. Trufas en conserva, aceites de oliva, quesos, cuajada, requesón, el famoso ‘Flaó’, una empanadilla deliciosa, chocolates, una increíble gama de dulces elaborados con almendras, y el pan, el maravilloso pan nuestro de cada día, que aquí se hornea como antaño, con leña de carrasca.

El bosque de Pereroles. 

El Bosque de Pereroles, es uno de los espacios naturales más emblemáticos y estimados por el pueblo morellano. Se trata de un amplio pinar con diferentes y atractivas rutas.

Pereroles (a 13 km de Morella) conjuga un espectacular entorno natural, el sosiego de la montaña, la estancia en sus refugios, albergue y casas de turismo rural y la posibilidad de vivir intensas aventuras, desde buscar setas en otoño o practicar todo el año deportes como escalada, senderismo o recorridos en bicicleta de montaña.

Más información:

Oficina de turismo: 964173032




A cuestas con tu mochila

¿Hay una manera correcta de cargar la mochila?.  Sí, y es importante conocerla por que ello te evitará mas adelante situaciones muy fastidiosas.

Algunas personas pueden ser más organizados que otros, pero es importante aprovechar cada pulgada.

Además de tener un ajuste apropiado, la otra clave para un viaje cómodo es la correcta carga de la mochila. Cada uno tiene su propio sistema de carga de su pack, hay algunas pautas universales sobre el peso y la gravedad.

Una mochila de camping muy bien diseñado mantendrá la carga cerca de su centro de gravedad, lo que hace que sea más fácil para que  puedas moverte, cambiar de dirección, y hagas lo que tienes que hacer. Una mochila bien cargada es considerablemente más cómoda que una mal empaquetada.

Distribuye el peso para que la mochila quede bien equilibrada.

El centro de gravedad de la mochila debe ir lo más alto posible para impedir que tire del cuerpo hacia atrás. Es decir, a la hora de cargarla, lo más ligero y/o menos necesario deberá ir en la parte inferior (ropa de repuesto, etc.). Lo más pesado se instalará preferentemente en los dos tercios superiores de la mochila. Este detalle facilitará un mejor control de la carga y una mayor estabilidad al estar alineados el centro de gravedad de la mochila y el de la persona. Ponte la mochila y comprueba que está equilibrada. No importa que sientas que pesa, es normal, pero sí que vaya correctamente sobre los hombros y espalda.



Antes de ponernos a guardar todo dentro de la mochila: conviene extender toda la ropa y cosas varias (por ejemplo encima de la cama) colocándola por tipos de ropa o por bolsas y así, con la visión global, nos será más sencillo comenzar a guardar. Procura que no queden huecos vacíos o mal aprovechados y conseguirás una mochila mas uniforme. No pasa nada porque las cosas vayan apretadas a tope, de hecho es lo más normal. No se sabe cómo, pero en el viaje de vuelta siempre cabe todo mejor, aunque lleves lo mismo, ya lo verás (a lo mejor porque va arrugado)

Coloca los objetos en función de su utilidad:

Las cosas de más uso en la parte superior o en los bolsillos laterales y las de menos uso irán más al fondo. El saco de dormir lo sacarás a las pocas horas de llegar al campamento, por lo que no lo coloques en el fondo de la mochila (piensa en tu comodidad para el primer día de campamento). Debemos intentar situar las cosas siempre en un orden lógico. Por ejemplo: primero los pantalones, luego las camisetas, y luego los jerséis (o como tú creas más útil). Acordándote del orden elegido, usarás mejor tus cosas, durante el campamento. No coloques objetos duros o puntiagudos en la parte de la espalda para que no te molesten.

No cuelgues cosas por fuera de la mochila:

Se pueden llevar cosas aprovechando los amarres o cintas exteriores de la mochila (expresamente diseñadas para eso), pero lo que no es bueno es “colgar” cosas para llevarlas como un cencerro de vaca, molestándote y golpeando o enganchándose con todo o perdiéndose incluso. La esterilla aislante, enrollada, se suele sujetar bastante bien con las correas exteriores de la mochila, en la mayoría de los modelos.

Las cosas pequeñas, como calcetines o ropa interior:

No es una norma, pero sí es muy recomendado llevarlos repartidos en bolsas de plástico tipo supermercado. Cuando necesitas un par de calcetines sabes que están en esa bolsa y es mucho más fácil tenerlos ordenados, limpios... es un truco muy práctico, cómodo y ordenado. De lo contrario, imagínate los calcetines todos sueltos ¡vaya lío!

También puedes hacerlo con otras prendas. Los demás utensilios como la linterna, documentación, etc, se suelen meter en los bolsillos laterales u otros especiales de la mochila grande o en la mochila mediana, riñonera, etc. 


El objetivo de esta distribución es evitar al mismo tiempo que la carga pesada esté en la parte superior (ya que te tiraría para atrás) y que la carga pesada en la parte inferior (para no sentir que te están tirando para abajo). Si la carga está ubicada en la parte central tendrás un mejor balance y sentirás la carga más naturalmente. Una idea de los items que se pueden ubicar en cada zona son: 

Zona 1 - El fondo de la mochila es un buen lugar para colocar la bolsa de dormir. 

Zona 2 - En esta zona podéis ubicar items como equipo de escalada, comida etc. 

Zona 3 - Las cosas livianas y voluminosas van en la parte superior o en la parte media trasera de la mochila. 

Cuando termines de cargar la mochila no te olvides de usar las cintas de compresión que ayudan a contener la carga cerca de tu espalda y las cosas en su lugar. 



Cómo ajustar la Mochila.

1) Afloja todas las cintas del espaldar.

2) Ponte la mochila de forma que la riñonera quede sobre los huesos de la cadera, traba la hebilla y ajústate la cinta del cinturón.

3) Acomódate las correas ajustándolas hasta que queden a no más de 10 cm de las axilas.

4) Ajústate las cintas de tracción superior hasta una posición en la que la sientas cómoda.

5) Ajusta el cinturón de pecho y las correas de tracción inferior hasta una posición en la que la sientas cómoda.

Este ajuste debe ser realizado con la carga real que vas a transportar una vez que hallas determinado tu largo de espalda y hallas ajustado la medida del sistema de suspensión al de tu largo de espalda.

Lo ideal es que el peso esté repartido entre los hombros y la cadera y que el ajuste permita que la mochila sea una extensión de tu espalda.

Cómo cuidar la mochila.

Para mantener en buen estado sus materiales guarda tu mochila lejos de la humedad, el calor, los ácidos, etc.
Las mochilas deben ser lavadas a mano con un jabón suave luego bien enjuagadas y dejadas a la sombra para secarse.

Recuerda: 
Lo que metas en tu mochila es aquello con lo que vas a tener que cargar todo el tiempo a tus espaldas, así que: prioriza, prioriza, prioriza y después de ello...
vuelve a priorizar.


En 2011 el cineasta y documentalista Josu Ozkaritz viajó con un amigo como mochilero por Asia, y entonces se dio cuenta lo poco que realmente hace falta en la vida para vivir y disfrutar de ella. 

Este corto que realizó Josu Ozkaritz en la India refleja la alarmante dependencia del ser humano por las nuevas tecnologías y nos invita a reflexionar profundamente sobre aquellas cosas que son (o al menos deberían serlo) más prioritarias en nuestra vida.


28 ene 2014

Consideraciones importantes antes de montar tu tienda



Orienta siempre la tienda en base al sol, el viento y la pendiente.

Esto quiere decir:

Armar la tienda sobre un terreno lo más nivelado posible.

Retirar piedras, ramas y otros objetos con anterioridad. Recuerda: una piedra pequeña puede llegar a parecerte una verdadera roca si tienes que dormir sobre ella.

Si hay vegetación cerca podemos formar una capa de hojas sobre el sitio donde acamparemos para hacer mas mullido el suelo.

Tened en cuenta no acampar en una zona donde el terreno forme un embudo o un pozo. Nos inundaremos si llueve en el mejor de los casos, y en el peor... ni os cuento; Baste con deciros que podéis incluso poner vuestras vidas en un serio e innecesario peligro. Buscad zonas altas para solucionar esto.

Obviamente tened mucha precaución con el fuego (a todos los niveles) y procurad que esté prudencialmente apartado de la tienda.

En cuanto a la orientación, generalmente la cola de la tienda apuntando hacia donde vienen los vientos o posibles tormentas.


También es importante que te asegures de llegar a tu campamento antes de que oscurezca. Armar una tienda en la oscuridad, o con una linterna, sin duda puede llevar mucho tiempo y puede ser peligroso o, al menos, incómodo si terminas durmiendo sobre un palo que perdiste mientras limpiabas la zona para montar el campamento.

Las piquetas se colocarán con suavidad, no perpendicularmente a la tierra, ya que en esta posición no ejercen la resistencia adecuada y se soltarían, el modo idóneo es haciendo un pequeño ángulo.